Hallowen ¿Te Atreves a Leer Esta Historia de Terror? (Vídeo)

Hallowen ¿Te Atreves a Leer Esta Historia de Terror? Todo comenzó con el fallecimiento de una persona muy importante en el pueblo, un día tal como hoy, 31 de Octubre, día de difuntos, el día de todos los santos o como mayormente es conocida noche de Halloween. Esta persona, con cierto poder económico, se había portado muy bien con las gentes del lugar mientras vivía. A su entierro asistió casi todo el pueblo.

Por la zona y como en todos los lugares, vivían dos indeseables, dos personas maliciosas como los virus. Juan y Antonio que así es como se llamaban, acostumbraban a beber mucho y a otro tipo de vicios, eran una lacra para este pequeño pueblo, lleno de buena gente.

Esa misma noche, la noche del entierro de esta persona tan importante, bien entrada ya la madrugada de walloween, donde el velo que divide el mundo de los vivos con el de los muertos, se cae para dar paso a los difuntos a nuestra realidad. Estos dos hombre sin dinero en los bolsillos ni ninguna botella a la que dar un sorbo, deciden acudir al cementerio. Y ustedes pensarán ¿para que al cementerio?

Los Profanadores

Por la zona y como en todos los lugares, vivían dos indeseables, dos personas maliciosas como los virus. Juan y Antonio que así es como se llamaban, acostumbraban a beber mucho y a otro tipo de vicios, eran una lacra para este pequeño pueblo lleno de buena gente.

Esa misma noche, la noche del entierro de esta persona tan importante, bien entrada ya la madrugada de walloween donde el velo que divide el mundo de los vivos con el de los muertos se cae para dar paso a los difuntos a nuestra realidad, estos dos hombre sin dinero en los bolsillos ni ninguna botella a la que dar un sorbo, deciden acudir al cementerio. Y ustedes pensarán ¿para que al cementerio?

El Cementerio

Juan y Antonio habían decidido robarle al un muerto, habían decidido robarle al difunto recién enterrado. Pensando en el botin y en la bebida que comprarían con el, se pusieron manos a la obra.

La noche se había tornado oscura, las nubes tapaban la luz de la luna haciendo que la noche fuera mas oscura que de costumbre, algo extraño podía palparse en el ambiente. No se oía ningún ruido, solo el viento, viento que parecía silbar muy tenuemente una extraña melodía tenebrosa.

Ayúdame a saltar el muro del cementerio! exclamo Juan, vamos dijo Antonio. La oscuridad se cernía sobre ellos según se adentraban en el cementerio en busca del recién enterrado. Truenos y lluvia se unieron a la noche que cada vez parecía mas y mas tenebrosa,, de repente un grito, ahhhh, Antonioooo algo me esta sujetando la pierna, el corazón le latía muy deprisa y cada vez llovía mas fuerte. No podía ver nada pero palpando su pierna con las manos pudo apreciar una rama que pertenecía a un arbusto viejo y seco del cementerio que había enganchado la manga de su pantalón, impidiéndole avanzar en la oscuridad.

Casi se muere del susto, las piernas le temblaban y la voz le salia entre cortada del escalofrío que había recorrido su cuerpo de los pies a la cabeza. Pero nada de esto impidió que estos malhechores encontrartan el panteón.

El Gran Panteón

Una gran habitación que destacaba en medio de un pequeño cementerio. Seguía lloviendo y cada vez tronaba mas fuerte, desde fuera solo podían ver la puerta con un pestillo y una extraña silueta de la figura de un hombre que parecía mirarles en la penumbra desde el tejado del panteón.

Con las piernas y brazos temblando digo con la voz aun entre cortada por el miedo que le invadía, estas viendo lo que ven mis ojos. Si tranquilízate y piensa en el botín, solo es la figura de una estatua que adorna el panteón, entremos.

Abrieron el pestillo, empujaron la puerta y entraron. Todo era de un marmol blanco, tanto que su brillo parecía iluminar aquella habitación del sueño eterno. La lluvia golpeaba las paredes y el tejado con mucha fuerza, los truenos no cesaban. En medio del panteón estaba la caja donde descansaba.

El Difunto

Los dedos temblorosos de ambos, rozaban la tapa dudando si abrir o no la caja donde se encontraba el difunto, en plena noche de walloween. Per el miedo que en ese momento se extendía por sus cuerpos temblorosos y mojados, no impidió que lo abrieran.

Ahí estaba el difunto, con un rostro serio, muy pálido y con los ojos cerrados. Vestía un buen traje, pero lo que más llamó la atención de estos dos profanadores, fue un gran anillo de oro puro que el difunto, ya rígido en su caja, lucía en uno de sus dedos.

Uno de ellos, agarrándole la muñeca, comenzó a estirar del aniño para sacarlo, pero este no salia, estaba atascado en el dedo rígido, de repente un golpe los sobresalto, se oían perfectamente paso en el tejado. Corre, corre sácaselo ya, no puedo esta atascado, otro golpe aun mas fuerte sonó fuera del panteón, se oían pasos alrededor. Sin dudarlo Antonio saco una navaja de su bolsillo y cortó el dedo del aniño.

La Huida

Huyendo del lugar como almas a las que llamas el diablo, corrían a través del cementerio sorteando las lapidas que se cruzaban en su camino. Pero podían sentir una sensación agobiante en sus cuerpos, una sensación, de algo que les estaba persiguiendo en medio de la oscuridad.

Por fín lograron salir, la luz de las farolas iluminaba las calles del pueblo, silenciosas y vacías a esas horas de la madrugada. Ya había pasado el peligro relajémonos hablaban entre ellos estos dos hombre atemorizados, temblorosos y mojados por la lluvia.

Los minutos pasaban, todo comenzaba a volver a la normalidad, ufff que aventura verdad, mañana a primera hora venderemos el anillo, si valla nochecita pero al final todo salió bien.

El Nuevo Plan

De repente unos golpes sonaron en la puerta y una voz al otro lado pedía ayuda. Ayuda, ayuda por favor a mi auto se le desinflo una rueda, mi teléfono se quedó sin batería y esta lloviendo mucho, pueden abrir para ayudarme.

No abras Antonio puede ser alguien que nos vio salir del cementerio. Antonio respondió, no creo que a estas horas nos viera nadie del pueblo, además podemos…… ven acércate, hay que dejarle pasar y robarle a el también. Es cierto, abre, abre dijo Juan.

El Misterioso Hombre

Un Hombre alto, fornido, con un gran sombrero de copa, guantes y una capa negra que envolvía su figura cruzó la puerta. Juan y Antonio llevando a cabo su nuevo y malvado plan, preguntaron al misterioso hombre que en que podían ayudarlo. El Hombre se quito el sombrero mostrando su tez blanca, su tez pálida como la de un muerto y con una voz muy grave y profunda, pidió llamar por teléfono.

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Si claro pero en este pueblo no hay muchos teléfonos móviles, en cambio en esa habitación puede encontrar un teléfono fijo de los de toda la vida. El misterioso y cada vez mas pálido hombre, miró con sus ojos rojizos y ensangrentados a Antonio y Juan y descolgándose la capa de sus hombros, procedió a quitarse los guantes, haciendo que la cara de nuestros dos personajes se tornaran en rostros aterrorizados al ver que al hombre misterioso al que pretendían robar le faltaba ni mas ni menos que el dedo anular.

Juan invadido por el terror casi sin poder mediar palabra le pregunto quién le ha cortado ese dedo? El hombre dando un grito le respondió TUUUUUUUUUU.

Artículo: Grego

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