Joseph Goebbels

Joseph Goebbels: la propaganda del nazismo

Cuando los nazis lograron hacerse con el poder, Hitler trato de que solo personas de confianza fueran cercano a su círculo. Se trataba de mantener relaciones con seguidores de su ideal, y que estuvieran dispuestos a ser fieles y defender la causa hasta el final, sin importar cual fuera el resultado de todo el movimiento.

Una de las personas que mayor influencia tuvo en el gobierno, fue Joseph Goebbels, un político que se destacó por su capacidad de movilizar a las masas, y motivarlos para luchar en favor del nuevo régimen que gobernaba en Alemania.

Su característica más destacable fue la oratoria, lo que hizo que Hitler tuviera interés hacia su persona. Lo consideraba una pieza clave dentro de régimen para lograr que todos los mensajes transmitidos llegaran a los seguidores nazis, y atraer nuevos partidarios.

Goebbels y el nazismo

Joseph Goebbels siempre mostró un interés hacia Adolf Hitler. Esta figura política llamó su atención mayormente cuando planeó dar el golpe de estado, e intentar hacerse con el poder y gobernar Alemania bajo sus ideales.

Trató de adentrarse en el mundo de los nazis, en el periodo en que este movimiento político se encontraba en prohibición. Logró sentirse inspirado por la manera en que Hitler se dirigía al público, y se sintió identificado con los mensajes que transmitía a la nación.

Joseph Goebbels

El Partido Nazi se interesó en la manera en que Joseph Goebbles lograba captar el interés del público y los encaminaba a actuar según sus palabras. De esta manera, obtuvo sus primeras influencias, que lo llevó a ser representante del partido, y más adelante le consiguió un puesto de editor en un periódico.

Transmitió a la nación un mensaje de rechazó hacia los judíos, lo que llevó a Hitler a mostrar interés hacia él, considerándolo un líder nato para formar parte de su gobierno. Ambos lograron tener una excelente relación gracias a que sus ideales eran muy similares.

Ministro de propaganda de Hitler

Con la llegada de Hitler al poder, consiguió consolidarse junto a este. El dictador le otorgo un puesto como ministro de propaganda en el recién creado Ministerio para la Ilustración Pública y Propaganda. La idea era adoctrinar a la nación, y de alguna manera adoctrinarla a seguir los ideales del nuevo gobierno a toda costa.

En este cargo, Joseph Goebbels se centró en un proceso de desinformación y publicaciones falsas, que permitieran que el público creyera ciegamente en las declaraciones del nuevo gobierno: la desgracia de Alemania era la presencia de los judíos y su papel en la sociedad.

Joseph Goebbels

De esta manera, se dedicó a tomar el control de todos los medios de comunicación, para lograr solo trasmitir programación e información que pudiera favorecer la imagen de Hitler. A su vez, con esto creaba un bloqueo de toda transmisión del mundo exterior, reforzando su poder sobre la población.

De esta manera, se creó una propaganda de odio y violencia hacia los judíos, que conllevó a que se presentaran disturbios en las ciudades, y se registraron constantes ataques hacia este sector de la población. Pero al tener el control total de la información que circulaba, logró llevarla hacia fuera del país, en un intento de encontrar países partidarios del movimiento nazi.

Segunda Guerra Mundial

Adolf Hitler toma el control de Austria, y con esto Goebbels se encarga de los medios de comunicación de esta nación, así como de otras que se encontraban bajo el poder de los nazis. De esta manera, fácilmente podrían manipular la información en el exterior y lograr el control de las masas. Casi toda la programación era entretenimiento y propaganda.

Pero al estar en su mayor auge la guerra, Hitler tuvo que disminuir su aparición pública, y dedicarse a la defensa militar de su gobierno. Y con esto se agravó el ambiente, tornándose dudoso acerca del futuro de todos los partidarios del régimen

Para evitar que la población perdiera la fe, Goebbels se dedicó a trasmitir información de estímulo, que a pesar de no brindar un optimismo total, permitían mantener la esperanza de que la situación daría un giro y las tropas se harían con el poder.

A su vez, en su calidad de orador, emitió discursos que motivaban al cierro de la mayor parte de los negocios, para destinar todos los recursos a las tropas, y lograr resultados más favorecedores. Sin embardo, algunos se mostraron escépticos ante esta propuesta. Se dedicó en gran parte a mostrar una imagen negativa de los soviéticos hacia el mundo, para encontrar el apoyo de otras naciones. Pero nunca se vio un efecto positivo.

En los últimos años, Goebbels se mantuvo firme en mostrar a los partidarios que era posible llevar a Alemania a la victoria. Pero todo estaba lleno de falsas esperanzas y mentiras. Los miembros del régimen conocían hacia donde se encaminaba la situación, y solo quedaba alentar al pueblo. Pero con el avance de las fuerzas enemigas, con el tiempo, la propaganda nazi fue perdiendo poder, hasta ser totalmente disminuida.

Fin de su poder

El movimiento nazi empezaba a perder su influencia, y con esto, Hitler se encontraba bajo amenaza. Con esto, se empezaron a planear estrategias que permitieran perpetuar los ideales del dictador.

Joseph Goebbels empezó a mostrar su temor ante la situación, y sus discursos solo hacían un llamado a la resistencia.Pero a pesar de saber cuál sería el final, nunca se alejó de Hitler y se mantuvo fiel a su lado hasta el final.

Joseph Goebbels

Al ver que pronto los soviéticos se acercaban, se preparó el testamento del Führer, donde declaraba las siguientes personas que estarían a cargo del gobierno tras su suicidio. Goebbels fue testigo de todo esto, hasta del matrimonio de Hitler con Eva Braun. Pero en el momento que se enteró de la muerte de su líder, no sintió ganas de seguir con el movimiento, y también se preparó para su suicidio.

Además de provocar la muerte de sus seis hijos, su esposa y él se prepararon para morir. El primero de mayo de 1945, ambos perdían la vida, al mismo tiempo que el partido y el gobierno Nazi eran destruidos gracias a las acciones de los enemigos que buscaban la libertad de Alemania.

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