Las mujeres nazis

Las mujeres nazis que más terror causaron

El régimen nazi se encontró rodeado de acciones violentas y sangrientas, que fueron llevadas a cabo por tropas favorecedoras de los ideales del gobierno de Hitler. La idea de llevar a cabo el plan de la solución final, que buscaba eliminar la existencia de los judíos para dar paso a la supremacía de la raza alemana, era su principal misión.

Su obediencia hacia el jefe de gobierno era total y ciega, y seguían cualquier orden que se les delegara. A lo largo de la historia, se han reconocido la presencia de hombres de personalidad rígida y sin empatía que  formaron parte de los grupos seguidores del régimen nazi. Sin embargo, existió la participación de otras personas, que a pesar de no ganar tanto renombre, serán recordadas por muchos judíos con desprecio: las mujeres nazis.

Aunque no tuvieron tanto protagonismo durante el gran auge del partido nazi, si tuvieron papeles de gran importancia dentro de los campos de concentración, que conllevaron a que los prisioneros generaran un odio desmesurado hacia ellas. Y a pesar de tratarse de mujeres, se consideraron como las más crueles del régimen.

María Mandel

Perteneció al grupo de tropas de las SS. Comenzó siendo tan solo una guardia de prisión, pero luego fue transferida al campo de concentración Ravensbrück. La excelencia de su labor fue reconocida para obtener un ascenso como Supervisora, para ser reubicada al campo Auschwitz.

Las mujeres nazis

Aquí logra sobresalir entre muchos de los guardias de la SS, y obtiene el cargo de Jefa de Campo. Es aquí donde el poder suficiente para controlar los campos femeninos que formaban parte de Auschwitz, poner en práctica sus acciones deplorables con los prisioneros.

Se encargaba de seleccionar a las victimas destinadas a las cámaras de gas. Así como se ensañaba con otros, y los consideraba sus mascotas. Cuando se cansaba de ellos, eran destinados al mismo lugar para su muerte. También escogía los niños que serían ejecutados. Utilizaba a otros prisioneros para conformar una orquesta, que estarían presentes en cada una de sus actividades diarias con los reclusos, desde recuento hasta ejecuciones. Esto le otorgo el sobrenombre de la Bestia de Auschwitz.

Nuevamente fue trasladada a otro campo, Dachau. Pro no estaría mucho tiempo, ya que huiría con el acercamiento de los soviéticos. Sin embargo, luego fue capturada, enjuiciada y condenada a la horca.

Ilse Koch

Llego a ser una de las peores integrantes de las SS, no solo por los prisioneros, sino también por muchos de sus compañeros. Se considera una de las mujeres nazis más sadomasoquistas, sanguinarias y sin empatía de todo el nazismo.

Fue asignada al campo de concentración Buchenwald, donde fue apodada la Perra de Buchenwald debido a que cometió actos atroces en contra de los prisioneros. Entre las atrocidades que encabezan su lista, se destacó la construcción de un matadero, donde llevaba a sus víctimas para realizarle toda clase de torturas hasta la muerte.

Las mujeres nazis

El nivel de su sadismo era tan alto, que coleccionaba los tatuajes de algunos presos. Eran enviados a una clínica, donde eran sometidos a una cirugía donde arrancaban la parte de la piel donde se encontraba el tatuaje y los coleccionaba. Pero uno de los peores actos que cometió, fue crear lámparas, bolsos y otros objetos a partir de la piel de las víctimas.

Sin sentir remordimiento, lanzaba a las embarazadas los perros de cazas para que las atacaran, pero sin provocarles la muerte. A pesar de ser madre, nunca llegó a ablandar su corazón. Tras haber sido condenada a cadena perpetua, se suicidó ahorcándose en su celda.

Irma Grese

Una de las mujeres nazis pertenecientes a las SS más bella, pero de las más despiadadas y sin remordimiento que pudo habitar los campos de concentración. Su viaje a través del nazismo comenzó en Ravensbrück, donde fue entrenada para ser parte del programa de la solución final.

Cuando llegó a Auschwitz, logró el cargo de supervisora, donde empezó a surgir su sadismo. Era una mujer bella, su cara no transmitía maldad, pero sin embargo su interior guardaba un mal imparable. Sus labores incluían seleccionar presos para la cámara de gas, junto con el doctor Josef Mengele y controlar a las masas.

Las mujeres nazis

Pero el poder empezó a consumirla, y paseaba con perros hambrientos entre las mujeres, y cuando elegía una víctima, los soltaba sobre esta para que la devoraran. También, aniquilaba a sangre fría a prisioneras con tan solo un balazo. Pero amaba hacer sufrir a las reclusas, y solía lanzar latigazos sobre sus pechos hasta destrozarlos y provocarles la muerte. Disfrutaba de practicar abusos sexuales con presos de ambos sexos, y golpeaba y torturaba a los niños.

Fue trasladada al campo de concentración Belsen, donde continuó con su sadismo hasta el final del régimen nazi, cuando fue capturada, enjuiciada y condenada a la horca. Debido a estos actos tan atroces, fue conocida como la Bella Bestia, o la Perra de Belsen.

Dorothea Binz

Se sintió atraída a formar parte de las fuerzas de Hitler, decidió entrar a Ravensbrück. Ahí permanecería hasta el final cometiendo horribles actos. Amaba el pabellón de castigo, a donde trasladaba a las presas que irrumpían con el orden del campo de concentración. Las sometía a sesiones de latigazos para luego empaparlas de agua fría y golpearlas hasta la muerte.

Las mujeres nazis

Parecía que el mal vivía en su interior, ya que llegó a descuartizar a una presa con un hacha. No existen registros de que volviera a cometer este tipo de actos. Sin embargo, para muchos no sería extraño que no fuera la primera vez que hubiera cometido tan aberrante acto. Además, colocaba a los bebés recién nacidos en una habitación, y los encerraba ahí hasta su muerte. Fue otra nazi que murió condenada a la horca.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *