El mito del fantasma de la antigua Diputación sigue siendo veinte años después un misterio sin resolver. El edificio de calle Mesones que actualmente acoge al Catastro estuvo sometido a intensos estudios parapsicológicos durante meses que alimentaron todo tipo de conjeturas. Voces extrañas en la noche, objetos que cambiaban de lugar e incluso investigaciones paranormales que ponían rostro al supuesto espíritu que vagaba por la casona, articularon una leyenda por la que todavía se guarda un cauto respeto

IDEAL destapó el caso en 1989, cuando los comentarios ante los sucesos extraños eran la comidilla de los trabajadores y vigilantes del centro. La grabación de una psicofonía expandió el interés por el posible ‘polstergeist’. Unos técnicos demostraron que la cinta no estaba manipulada, lo que disparó la atención.

Eminencias de las llamadas ciencias oscuras viajaban hasta Granada para explorar el lugar y dormir en el lugar. Las investigaciones fueron sabrosas en cuanto a acontecimientos inusuales.

La estructura encantada fue totalmente remozada al tiempo de ser adquirida para los servicios de Economía y Hacienda. 39 balcones alteraron una fachada plana, como si el acceso a la luz natural alejara el posible temor de los empleados que allí se emplazan. Las bromas también han rodeado a las elucubraciones esotéricas.

Durante la reconstrucción, se alternaron los bulos con supuestos indicios de apariciones. No era la primera vez que se levantaba una estructura sobre otra. El viejo edificio pisaba el recuerdo de la iglesia de la Magdalena y el convento de las Agustinas, donde existía además un pequeño cementerio. Rumores de asesinatos en épocas pasadas y la constatación de que el retrato que los investigadores posteriores asociaron al fantasma coincidía con la imagen del padre Benito, el último cura de la iglesia, dotaban de argumento a los que cuestionaban la lógica de la fe en los espíritus.

Veinte años después, las conjeturas se mantienen vigentes, aunque la estela de la casa encantada hasta se aprovecha con fines turísticos. El Ayuntamiento de Granada incluyó el lugar en una ruta para fomentar la lectura y dar a conocer una historia que recordamos y que, tal vez, no haya escrito su última palabra.

El programa ‘Ocurrió en Granada‘ dedicó parte de su espacio al ‘fantasma’ de Diputación. Lo pueden recordar, junto a las páginas de Ideal que destriparon el misterio.


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