La Ciudad Subterránea en los Ángeles y el Pueblo de Reptilianos que la Habitaba

En febrero 1933, George Shufelt, ingeniero de minas. Rex McCreery, abogado y un hombre llamado Ray Martínez comenzaron a cavar encima de Fort Moore Hill, en los terrenos de la antigua Mansión Banning. Tenían un mapa antiguo, propiedad de Martínez. Shufelt, como ingeniero, aportaba un invento que llamaba “máquina de radio de rayos X”, una herramienta sensible a los depósitos de metales preciosos debajo de la tierra. Y McCreery, como abogado, consiguió

La Ciudad Subterránea en los Ángeles

1880. Fort Moore Hill

lo más sorprendente, un permiso de la Junta de Supervisores del Condado de Los Angeles para excavar… ¿por qué los más sorprendente? Porque el permiso se solicito para la “búsqueda de un primitivo tesoro enterrado en el lugar por antiguos colonos españoles”. Las autoridades locales vieron en el posible tesoro una interesante fuente de financiación para los planes de expansión de la ciudad tras la Gran Depresión y el Crack del 29. El diario Los Ángeles Times publicó así la noticia. “La junta de supervisores del condado ha autorizado a tres hombres para excavar en la Colina de Fort Moore, con la condición de que el condado reciba la mitad de todos los metales preciosos descubiertos.”

Dos semanas después, y tras haber excavado hasta 15 metros de profundidad, The Times comenzaba a bromear con la búsqueda “…al parecer el oro es de carácter esquivo e inquieto y no se contenta con permanecer en un solo lugar…”. La colina fue salpicada de agujeros, pero ningún tesoro salía a relucir.

El 9 de marzo, a última hora del día, una ráfaga de emoción recorrió la excavación. Los tres hombres estaban agitados ante los datos que arrojaba el invento de Shufelt en un lugar concreto. El Times reflejaba así la noticia “Un silencio cayó sobre la excavación, todo el mundo espera ver lo que la máquina de rayos pudo leer. Sin embargo, los cazadores de tesoros taciturnos se negaron a revelar la causa de la emoción contenida y nos han dejado con un aire de intensa esperanza.”

Al día siguiente, el 10 de marzo, un terremoto de 6,3 sacudió la ciudad, matando a 120 personas y causando daños por valor de 45millones de dólares. La búsqueda del tesoro fue olvidada con artículos sobre los muertos, la destrucción y el caos. El 27 de marzo expiró el permiso de excavación, y nada más se supo de Shufelt o sus compañeros a lo largo de ese 1933.

1 año después, segunda búsqueda

En enero de 1934, Shufelt vuelve a solicitar un permiso de excavación. En esta ocasión la historia que le acompaña es otra, era la que le había contado, y cito textualmente: “Pequeño Jefe Hoja Verde”, un jefe de los indios Hopi, cuyas tradiciones hablan de “criaturas que volaban sobre escudos”…

La historia de este Jefe indio decía que “Hace tres mil años, un grupo de nativos americanos conocidos como el “Pueblo del lagarto” comenzó a hacer túneles subterráneos. Se estaban preparando para el apocalipsis que se acercaba, que se imaginaban que vendría como una gran lengua de fuego que envuelve a la tierra. Enterraron profundamente en un laberinto de túneles subterráneos y antecámaras, los registros de la historia de la humanidad, grabados en tablas de oro gigantes.”

Según afirmaba el propio Shufelt, lo que su “máquina de rayos X” había señalado un día antes del terremoto era la ubicación de esas galerías y tablas de oro.

Esta fue la historia que contó a la Junta de Supervisores del Condado. En su mano había un mapa que había dibujado de los túneles subterráneos, en base a las lecturas que había logrado con su máquina de “radio de rayos X”. Shufelt obtuvo el permiso para tan curiosa propuesta de excavación.

La Ciudad Subterránea en los Ángeles
1934. The Angeles Times. Publicación del mapa de Shufel

En febrero alcanzan más de 106 metros. Pero… El 5 de marzo los pozos son rellenados apresuradamente y el contrato con la ciudad de Los Angeles se rescinde. No vuelve a emitirse ningún comunicado sobre el proyecto, y varios proyectos federales empiezan a erigirse en la zona de las excavaciones. Hacia 1947 unas declaraciones de la Cámara de Comercio de Los Ángeles insinúan que “es bastante posible que ese laberinto existiera. Pero dado el actual desarrollo de proyectos -incluyendo edificios federales, estatales y del condado- hay pocas posibilidades de que futuras excavaciones puedan autorizarse“. George Shufelt desaparece del mapa y nunca más hace vida pública hasta su muerte en noviembre de 1957. No hay información alguna posterior referente a los (supuestos) hallazgos del ingeniero.El proyecto es estrella en los periódicos; el 29 de enero, The Times publican en portada el siguiente titular: “Descubierta Ciudad Lagarto bajo Los Ángeles”. Acompañando el artículo una representación artística del Pueblo Lagarto y el mapa dibujado a mano de Shufelt, que según él se parecía el cuerpo de un lagarto. La cola del túnel en forma de lagarto estaría bajo la actual Biblioteca Central y su cabeza descansaba debajo de lo que hoy es el Dodger Stadium. La historia fue recogida en noticias nacionales, todo el país estaba pendiente de Warren Shufelt, su fascinante historia, y su “máquina de radio rayos X.”

Historias posteriores hablan de una red de  túneles bajo L.A. y Santa Mónica, que no son más que la periferia de una extensa metrópoli sumergida bajo la costa del Pacífico…

La Ciudad Subterránea en los Ángeles

1949. Excavación final de Fort Moore Hill por la autopista 101. Foto cortesía de Los Angeles Times. Archivo Fotográfico

Fuente: http://www.benjaminamo.com/la-ciudad-subterranea-del-pueblo-lagarto/

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