Construido en 1927 y ubicado en el corazón del centro de Los Ángeles, el hotel Cecil ha presenciado la gran evolución de la ciudad y cuenta con una larga y oscura historia. Varios suicidios, homicidios, la estadía de dos asesinos en serie y un sin número de reportes de apariciones y actividad paranormal han servido para afianzar la escalofriante fama del hotel.

Aunque el Cecil inició como un sitio agradable y acogedor, con el paso de los años el hotel fue deteriorándose poco a poco, hasta convertirse en un refugio para centenares de transeúntes.

Durante la Gran Depresión y a lo largo de los cincuentas y sesentas el hotel fue el escenario de varios suicidios y crímenes violentos.  Historiadores indican que el Cecil llegó a ser conocido como un escondite para los desdichados, desamparados y marginados.

El Hotel del Terror

En la década de los ochentas Richard Ramirez, uno de los asesinos en serie más notorios en la historia del país, se hospedó en el hotel.  El llamado “Night Stalker” se alojó en el establecimiento de 1984 hasta 1985, periodo en el cual llevó a cabo la mayoría de sus crímenes.  Ramirez fue el autor de 13 asesinatos y su racha de violencia dejó una huella de terror en California.

Casi una década después, otro asesino en serie buscó posada en el hotel Cecil.  Jack Unterweger emigró de su natal Austria en la década de los noventas y arribó en Los Ángeles para dar inicio a su vida como un criminal “rehabilitado”.  El europeo había sido convicto de asesinar a varias mujeres en su país, pero fue liberado después de participar en un programa de rehabilitación social.

Tal parece que Unterweger nunca logró dicha recapacitación, ya que continuó su ola de violencia en EEUU.  De acuerdo con la policía, en 1991 Unterweger  ultimó a tres mujeres. El homicida huyó de Los Ángeles y posteriormente fue arrestado, pero no sin antes haber dejado una estampa escalofriante en la historia del Cecil.

El Hotel del Terror

Como si eso fuera poco, el Cecil también fue el escenario de la misteriosa muerte de Elisa Lam, una turista canadiense que desapareció en el 2013 luego de hospedarse casi un mes en el hotel.  Mientras las autoridades buscaban a la joven, algunos clientes del hotel comenzaron a quejarse de un sabor “raro” en el agua de sus cuartos.  Las quejas llevaron a los empleados del sitio a investigar las torres de agua.  Fue allí donde descubrieron el cadáver descompuesto de Lam.


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